El primer ministro británico vuelve a agitar el fantasma del separatismo
Advierte a sus compatriotas sobre las verdaderas intenciones del SNP
A su vez, el 'premier' recibe la peor noticia: el crecimiento del PIB británico se ralentiza

David Cameron se dirige a los electores en el Instituto de Estudios Fiscales, en Londres. Reuters
Como si fuera un 'remake' del referéndum de Escocia, David Cameron ha lanzado un desesperado S.O.S. a los votantes británicos: "Nos quedan diez días para salvar la unión".